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Choque de agujeros negros provoca temblores en el Universo

FUENTE | europapress.es

El catedrático de Física Teórica de la Universidad de Caltech (California), Kip Thorne, ha explicado que el choque entre agujeros negros provoca vibraciones y temblores en el espacio-tiempo que se propagan a través de ondas gravitatorias por todo el universo a la velocidad de la luz.

Se trata del último hallazgo realizado por el físico en el Observatorio de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales (Proyecto LIGO, en sus siglas en inglés) y que trata de buscar respuestas a lo que Thorne llama ‘el universo curvo’ y que se ha convertido “en una de las áreas más activas de la investigación actual”, según ha señalado.

Durante su participación en una conferencia, dentro del ciclo de Astrofísica y Cosmología de la Fundación BBVA, Thorne ha señalado que su investigación actual gira en torno a los efectos de la fuerza de la gravedad en el espacio-tiempo. En este sentido ha indicado que los “objetos masivos”, como los cúmulos en que se agrupan miles de galaxias o las estrellas de neutrones; deforman el espacio-tiempo por efecto de su gravedad y “en ocasiones la gravedad es tan intensa que el tejido del espacio-tiempo se curva infinitamente”.

Esta teoría ha sido aplicada por Thorne en relación a los agujeros negros. De este modo, ha destacado la teoría de cómo la materia que se acerca a estos objetos forma los llamados ‘discos de acreción’, que se forman a su alrededor atraídos por el núcleo del cuerpo central y contribuyendo a su aumento de masa.

Esta teoría también ha demostrado que “cuando se produce un choque entre agujeros negros es que el espacio tiempo vibra y ese temblor es transportado por las llamadas ondas gravitatorias, se propaga a la velocidad de la luz por todo el universo”, ha apuntado. El científico Albert Einstein ya predijo la existencia de estas ondas, cuya detección, según ha señalado Thorne, no se ha conseguido hasta ahora.

Por ello, el investigador estadounidense continúa adelante con este proyecto. Concretamente, en los años 70 y 80 desarrolló una teoría sobre la emisión de ondas gravitatorias y actualmente ha decidido centrarse en el problema de la detección. Para ello, ha explicado que deberán “detectar variaciones en distancias inferiores a un protón”.

Otro de los hallazgos realizados en relación a los agujeros negros es que los vórtices que los acompañan se mantienen después de una colisión o una fusión, es decir, “existen agujeros negros con cuatro o seis vórtices”, ha explicado Thorne.

En cuanto a la posibilidad de crear agujeros negros con el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el científico ha explicado que se trata de unos cuerpos tan pequeños “como el núcleo de un átomo” por ello no está relacionado con la “física natural” en la que él se maneja, sino con la física cuántica. Sin embargo se ha mostrado “muy ilusionado” con este avance del LHC.

La conferencia de Thorne inaugura el ciclo sobre Cosmología y Astrofísica de la Fundación BBVA y que repasa, según ha explicado la fundación, las cuestiones más candentes de la investigación astrofísica actual. Entre los ponentes se encuentran los premios Nobel de física James Cronin y Gerard Hooft; la astroquímica Ewine Van Dishoeck; y el director del Instituto Max Planck, Martin Asplund.

Se plantea que hubo pocas dimensiones en el universo primitivo

FUENTE | abc.es

La teoría más aceptada sobre la formación del Universo dice que éste se originó hace alrededor de 13.750 millones de años, fruto de una gran explosión de energía, el Big Bang. Mucho se ha especulado sobre cómo sería ese primer universo. Se cree que poseía la energía primordial de la materia, que era caliente e incluso algunos científicos sugieren que podría haber sido una especie de líquido. Ahora, dos investigadores norteamericanos, Jonas Mureika, de la Universidad Loyola Marymount de Los Ángeles, y Dejan Stojkovic, de la Universidad Estatal de Nueva York en Buffalo, vienen a complicar aún más las cosas. Según el nuevo estudio, publicado en la revista Physical Review Letters, las tres dimensiones espaciales y la temporal que hoy conocemos no existieron siempre. En el pasado, el Universo pudo haber tenido menos dimensiones.

La hipótesis de las dimensiones que desaparecen predice que, en energías y temperaturas extremadamente altas, las tres dimensiones del espacio que nos son familiares se reducen a dos, o incluso se desvanecen. Según esta hipótesis, poco después del Big Bang, el Universo, que ardía en altísimas temperaturas, tenía solo una dimensión del espacio y otra del tiempo. Era una línea recta. A medida que el cosmos comenzó a enfriarse, apareció una segunda dimensión del espacio -como si fuera un plano-. Después, el Universo siguió expandiéndose y enfriándose aún más, hasta que apareció la tercera dimensión y el cosmos se convirtió en el que conocemos hoy en día.

Pero los investigadores creen que, en realidad, el Universo podría tener una cuarta dimensión espacial que no somos capaces de experimentar. A su juicio, la aparición de esa cuarta dimensión podría haber generado la energía extra necesaria para la expansión del Universo, un impulso que se descubrió en 1998 y que se considera provocado por una misteriosa energía oscura.

Stojkovic y Mureika creen que el futuro observatorio espacial LISA de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA), que estudiará las ondas gravitatorias, podrá confirmar su teoría. La sonda investigará si la hipótesis de los dos investigadores es posible, pero el trabajo llevará años. La propuesta, totalmente teórica, resulta inquietante de cara al futuro, ya que deja la puerta abierta a que aparezcan nuevas dimensiones desconocidas. La investigación se relaciona con la Teoría de las Cuerdas, que predice que podría haber nuevas dimensiones ocultas.

Messenger será la primera nave en orbitar sobre Mercurio

FUENTE | europapress.es

La nave espacial Messenger ejecutará el próximo 17 de marzo una maniobra de 15 minutos para colocarse en órbita alrededor de Mercurio, convirtiéndose asi en el primer ingenio construido por el hombre que se sitúa en órbita del planeta más cercano al sol. Este hito marcará el inicio de una campaña científica de un año para conocer mejor a este planeta.

Desde esta semana, las antenas de cada una de las tres estaciones de la Red de Espacio Profundo de la NASA (incluida la de Robledo de Chavela, en Madrid) mantienen una vigilia continua para garantizar a los ingenieros de control de vuelo del Laboratorio de Física Aplicada en la Johns Hopkins University supervisar Messenger en su aproximación final a Mercurio.

El lunes, la nave comenzó a ejecutar la secuencia del último comando de crucero de la misión. Esta carga de comandos se ejecutará hasta el próximo lunes, cuando se inicie la secuencia de comandos que contiene la órbita de inserción.

“Este es un hito para nuestro pequeño pero experimentado equipo de operaciones, que marca el final de seis años y medio de singladura de la nave espacial a través de seis sobrevuelos planetarios, cinco maniobras de propulsión principal, y 16 maniobras de corrección de trayectoria, a la vez que al mismo tiempo la preparación para la inyección en órbita y las operaciones de misión principal “, dice el ingeniero de Sistemas Eric Finnegan.

El equipo de operaciones de la misión dirige ahora su atención a los preparativos finales para grabar la inserción de la próxima semana y establecer las operaciones nominales para la misión principal. Al igual que con los últimos tres enfoques a Mercurio, el equipo de navegación y orientación y el equipo de control han utilizados con éxito la radiación solar para ajustar cuidadosamente la trayectoria de la nave hacia el punto óptimo en el espacio y fijar el tiempo para iniciar la órbita de inserción maniobra.

A partir del informe de navegación más reciente, del 22 de febrero, la nave estaba desviada menos de 5 kilómetros y menos de tres segundos del punto previsto para la llegada a destino. “Estas cifras colocan a la nave en el corredor de destino para la inserción en órbita con éxito”, dice Finnegan.

Los preparativos en vuelo para esta maniobra de inyección histórica comenzaron el 8 de febrero, cuando varios calentadores de la nave espacial se han configurado a la condición bi-propelente que será utilizada durante la maniobra.

“Al igual que en el precalentamiento del motor diesel de un camión o un coche antes de encenderse con tiempo frío para permitir la ignición y evitar daños en el motor, el equipo de Messenger enciende y apaga los calentadores en la nave de modo que las presiones de cada uno de los dos propulsores (hidracina y tetróxido de nitrógeno) estén en la proporción óptima para la ejecución de una maniobra segura y eficiente “, explica Finnegan en el sitio web de la misión.

“La fase de crucero de la misión Messenger ha alcanzado el final del juego”, añade el investigador principal, Sean Solomon, del Instituto Carnegie de Washington. “La inserción en órbita es el último obstáculo para pasar a otro nivel, el funcionamiento de la primera nave espacial en órbita alrededor del planeta más interior del sistema solar. El equipo de Messenger está listo y ansioso por comenzar las operaciones orbitales”, añadió.

Hallan por primera vez un planeta en formación

FUENTE | abc.es

Peter Tuthill, astrónomo de la Universidad de Sydney, es uno de los miembros del equipo internacional de científicos que acaba de conseguir la primera imagen de un sistema solar en plena formación. Un equipo, por cierto, dirigido por la española Nuria Huélamo, del Centro de Astrobiología. Se trata de un gran paso en el estudio y la comprensión de cómo se forman los planetas alrededor de otras estrellas. El trabajo acaba de publicarse en la revista Astronomy and Astrophysics.

Para este científico australiano, la manera en que hoy concebimos la formación de planetas procede de ideas del siglo XVIII. «El filósofo Immanuel Kant – explica Tuthill- propuso que los planetas crecían a partir de un gran disco de polvo en rotación, formado por el desordenado material sobrante de la formación del sol que se encuentra en su centro».

«Como consecuencia de un efecto parecido al de las bolas de nieve -prosigue el astrónomo- se espera que esos restos en órbita se agrupen en piezas más grandes hasta que una sea lo suficientemente masiva como para atraer toda la materia de su vecindario orbital. En ese punto, el planeta naciente habrá limpiado un anillo entero del disco original».

A pesar de que un buen número de esos «anillos vacíos» han sido ya encontrados por los astrónomos, la teoría kantiana de que están relacionados con la formación de nuevos mundos ha seguido perteneciendo al reino de las ideas sin probar. Hasta ahora.

De hecho, el equipo científico al que pertenece Peter Tuthill ha logrado capturar una tenue mancha luminosa que delata la presencia de un cuerpo masivo, un planeta o una enana marrón, orbitando exactamente en el interior de un «anillo vacío» en el disco de polvo y gas que rodea la estrella T Chamaeleontis.
«En el camino para comprender la formación planetaria, este hecho marca un gran hito», asegura por su parte la española Nuria Huélamo, del Centro de Astroniología y primera firmante del artículo. «Esta puede ser la primera vez que somos capaces de de observar un cuerpo limpiando un anillo dentro de un disco protoplanetario».

Distinguir entre planeta y estrella
Una hazaña, por cierto, que requiere también de un enorme esfuerzo técnico. El instrumento usado para la detección, por ejemplo, fue diseñado por los propios investigadores, que tuvieron que trabajar muy duro para distinguir el tenue resplandor del «planeta bebé», contra el intenso brillo de su estrella, que llegaba directamente al telescopio.

También es verdad, reconoce otro de los miembros del equipo, que un planeta joven como el detectado es, fundamentalmente, una ardiente bola de lava, y su propio brillo le hace mucho más fácil de descubrir que un planeta maduro y frío, como los que hay en nuestro sistema solar.

En todo caso, un gran logro científico que abre nuevas puertas a la comprensión de nuestro universo, al permitir identificar y estudiar mundos lejanos en el momento mismo, o muy cerca de él, de nacer.

Spitzer capta rayos infrarrojos de Messier 63

FUENTE | europapress.es

Los segmentos de espiral de varios brazos de la galaxia de girasol, también conocida como Messier 63, aparecen claramente en esta imagen tomada en luz infrarroja por el telescopio Spitzer de la NASA.

La luz infrarroja es sensible a las franjas de polvo en las galaxias espirales, que aparecen oscuras en las imágenes de luz visible. El punto de vista de Spitzer revela estructuras complejas que trazan el patrón del brazo de la galaxia espiral.

Messier 63 se encuentra a 37 millones de años luz de distancia, no lejos de la bien conocida galaxia del remolino y del grupo de galaxias asociado a Messier 51.

El polvo, de color rojo brillante en esta imagen, se puede rastrear hasta el fondo en el núcleo de la galaxia, formando un anillo alrededor de la región más densa de estrellas en su centro.

La línea corta, vista en diagonal en el lado inferior derecho del disco de la galaxia es en realidad una galaxia mucho más distante, orientada con su borde mirando hacia nosotros.

El color azul muestra la luz infrarroja con longitudes de onda de 3,6 micrones, el verde representa la luz de 4,5 micrones, y la luz roja, de 8.0 micrones. La contribución de la luz de las estrellas medida en 3,6 micrones ha sido restada de la imagen de 8,0 micrones para realzar la visibilidad de las características del polvo.

Se sugiere que haya agujeros de gusano en el centro de astros

Ilustración de ficción de un agujero de gusano

FUENTE | abc.es

«Están a nuestro alrededor, en las grietas del espacio y del tiempo, pero son demasiado pequeños para poderlos ver (…) En la escala más pequeña, incluso más diminuta que las moléculas y los átomos, existe la espuma cuántica, donde estos pequeños túneles o atajos a través del espacio y el tiempo se forman y desaparecen constantemente». Así explicaba en su día el genial físico británico Stephen Hawking un agujero de gusano, un extraño concepto de la física que surge de la relatividad general. Aunque no hay una evidencia experimental de su existencia, como recordaba Hawking, los físicos creen que viene a ser como una especie de túnel en el espacio y el tiempo que puede poner en contacto partes del Universo muy alejadas. Hasta ahora, la hipótesis más aceptada consideraba que estos agujeros vinculaban regiones vacías del espacio, como una especie de super autopista interestelar de peaje, pero un físico de la Universidad Nacional Eurasiática de Kazajstán ha dado una vuelta a esta teoría. Los agujeros podrían formar atajos, sí, pero de una estrella a otra, de forma que pueden estar llenos de materia.

El físico Vladimir Dzhunushaliev cree que no hay razón por la que los agujeros negros no gusano no puedan crearse llenos de materia, lo que daría una firma detectable a las dos estrellas puestas en contacto, según explica en una investigación publicada en arXiv.org. Estas estrellas serían como siamesas, unidas por la más extraña de las conexiones.

Desde la distancia, estas estrellas pueden parecerse mucho a las estrellas normales y de neutrones, pero podría haber algunas diferencias que las haría detectables. Dos estrellas que comparten un agujero de gusano podrían tener una conexión única, ya que se asocian con las dos bocas del agujero. Debido a que la materia exótica en el agujero de gusano podría fluir como un líquido entre las estrellas, ambas estrellas tendrían un pulso probablemente inusual. Este pulso podría conducir a la liberación de diversos tipos de energía, como los rayos cósmicos.

Claro que el problema reside en calcular exactamente qué tipo de oscilaciones se producen, algo para lo que todavía queda mucho trabajo.

La estrella Zeta Ophiuchi se escapa de la constelación de Ofiuco

La estrella azul en el centro de la imagen es Zeta Ophiuchi, en su viaje a través de la constelación Ofiuco

FUENTE | abc.es

El telescopio espacial WISE de la NASA ha descubierto una poderosa estrella, que tiene veinte veces la masa de nuestro Sol, tratando de escapar a toda velocidad a través del espacio. Se trata de la enorme Zeta Ophiuchi, que pertenece a la constelación de Ofiuco, la misma que hace pocos días llamaba la atención por haber introducido un nuevo signo zodiacal y haber cambiado el horóscopo tal y como lo conocíamos. Lo que ahora ocurre en esta constelación responde a algo mucho más real que una predicción del futuro basada en las estrellas, pero no por eso es menos emocionante.
¿Qué ha provocado la expulsión cósmica? Una relación fatal. En su día, la viajera gigante orbitaba alrededor de una estrella aún más grande. Pero este baile celestial resultó imposible. Cuando la más poderosa de las dos explotó en una supernova, Zeta Ophiuchi salió disparada a una velocidad de 54.000 millas por hora (24 kilómetros por segundo).

Viaja como una bala. En su vuelo fuera de control, la estrella parece arar el polvo espacial. Sus poderosos vientos empujan el gas y el polvo que encuentra en su camino, y han formado lo que se llama un arco de choque, tan brillante en luz infrarroja que la sonda de la NASA ha conseguido captarlo de una forma fantástica. El efecto es similar al que ocurre cuando un barco se mueve a gran velocidad, creando una ola en su proa. En la espectacular imagen, en la que la luz infrarroja ha sido cambiada por colores visibles para que podamos apreciarla con nuestros propios ojos, la estrella aparece como el punto azul en el interior del arco.
Esto es, de momento, lo más realista que puede decirse de Ofiuco. Lo del horóscopo ya es otra historia.

Nuevas imágenes de Messier 81 y Messier 82 por el telescopio WISE

FUENTE | europapress.es

El telescopio espacial infrarrojo WISE de la NASA ha captado una nueva visión de dos galaxias compañeras que muestras evidentes diferencias morfológicas: una tranquila belleza espiral y otra ardiente y humeante de formación estelar.

La extraña pareja, integrada por Messier 81 y Messier 82, se conocieron mucho más de cerca durante un encuentro que tuvo lugar hace unos pocos cientos de millones de años. A medida que se barrieron entre sí, las interacciones gravitacionales provocaron nuevos estallidos de formación estelar. En el caso de Messier 82, también conocida como la Galaxia del cigarro (en la parte superior de la imagen), el encuentro probablemente ha provocado una ola tremenda de nacimientos de nuevas estrellas en su núcleo. La intensa radiación de las estrellas masivas recién nacidas sopla grandes cantidades de gas y polvo desde la galaxia, como se ve en la imagen en tonos amarillos del WISE.

“Lo que es único acerca de la visión de WISE de este dúo es que podemos ver las dos galaxias en una sola toma, en la que realmente podemos ver sus diferencias”, dijo Ned Wright, de la UCLA e investigador principal de WISE. “Debido a que la galaxia del cigarro es una explosión de formación estelar, es realmente brillante en el infrarrojo, y se ve notablemente diferente de su compañero menos activo.”

La misión de WISE completó su objetivo principal de tomar imágenes en luz infrarroja del Universo en octubre, hasta que se agotó su refrigerante. Durante ese tiempo, tomó fotos de cientos de millones de objetos, el primer lote de los cuales se dará a conocer a la comunidad de la astronomía en abril. WISE continúa su exploración de los cielos sin líquido refrigerante con dos de sus cuatro canales infrarrojos – los dos canales de menor longitud de onda, que no se ve afectada por las temperaturas más cálidas.

Debido a que WISE ha reflejado todo el cielo, sobresale la producción de mosaicos de gran tamaño, como la nueva imagen de Messier 81 y Messier 82, que abarca un pedazo de cielo equivalente a tres por tres lunas llenas.

Es probable que estas galaxias asociadas continuarán bailando una alrededor de la otra, y, finalmente, se fundirán en una sola entidad. Ambas son galaxias espirales, pero Messier 82 es vista desde un punto de vista de canto, y así aparece en la luz visible como una barra delgada, de cigarro. Cuando se ve a la luz infrarroja, Messier 82 es la galaxia más brillante en el cielo. Es lo que los científicos se refieren como una galaxia “starburst” porque está produciendo una gran cantidad de nuevas estrellas.

“La imagen de WISE realmente demuestra lo espectacular que Messier 82 brilla en el infrarrojo, aunque es relativamente insignificante en tamaño y masa en comparación con su hermano mayor, Messier 81,” dijo Tom Jarrett, un miembro del equipo de WISE en el Institute of Tecnología en Pasadena (California).

En este punto de vista de WISE, la luz infrarroja ha sido codificada por color para que podamos verla con nuestros ojos. Las longitudes de onda más corta (3.4 y 3.6 micrones) se muestran en azul cian y azul-verde, o, y las longitudes de onda más largas (12 y 22 micras) son de color verde y rojo. Messier 82 aparece en tonos amarillo porque su cogollo de polvo da longitudes de onda más largas fuera de la luz (el amarillo es el resultado de la combinación de verde y rojo). Este polvo se hace principalmente de hidrocarburos aromáticos policíclicos, que se encuentran en la Tierra, como el hollín.

La constelación de Ofiuco fue determinada hace 4.000 años

FUENTE | europapress.es

El director del planetario de Pamplona, Javier Armentía, ha señalado que el zodiaco es “una forma de representar los 12 meses del año desde la antigüedad” pero “no tiene nada que ver con el cielo de verdad”, en donde la constelación de Ofiuco existe desde hace 4.000 años. De este modo, Armentía desmiente que Ofiuco se haya descubierto ahora, tal y como se ha publicado en los medios, si no que “los astrónomos, los astrólogos, los romanos y los griegos” ya sabían de su existencia.

Para el astrónomo, la noticia ha saltado por “la ignorancia existente” en el campo y por “la propagación actual de la información a través de la red”, pero ha asegurado que esta constelación es “tan antigua como las demás”.

De hecho, ha señalado que el artículo de la Universidad de Minesotta (Estados Unidos), del que nació el revuelo mediático, se trata de una tesis con diferentes teorías que desbaratan los mitos de la astrología y la influencia de los signos del zodiaco en la vida de las personas. Así, la Universidad de Minesotta apunta, entre otros ejemplos, que los 18 primeros días de diciembre el sol no está en ninguna de las 12 constelaciones marcadas en el horóscopo, si no en Ofiuco.

Para Armentía, esta teoría demuestra que “la astrología tiene que ver con el cielo desde la antigüedad, pero no con un cielo de verdad, el que se ve desde la Tierra”. “De hecho, los dibujos y la cultura del horóscopo europeo no es el mismo que el de los chinos, indios, mayas o polinesios”, ha destacado.

Así, ha explicado, en declaraciones a Europa Press, que “las constelaciones son una forma de dividir el cielo que tiene una tradición antigua pero es arbitraria y una simplificación para representar a los 12 meses que tiene el año para dividir el calendario” como, a su juicio, demuestra que los signos estén divididos por meses, mientras que la Tierra pasa durante mes y medio por la constelación de la Virgen (Virgo), mientras que en Escorpio pasa ocho días.

En cuanto a las teorías que hablan de que el planeta pasa ahora por Ofiuco por un desplazamiento como consecuencia de los terremotos, el director del planetario de Pamplona ha explicado que la orbita de la Tierra no ha camhiado y que es normal que existan pequeños movimientos y desplazamiento, ya sea por terremotos o por los cambios estacionales.

En este sentido ha asegurado que “eso es normal y no tiene nada que ver con el paso de la Tierra por la constelación”, cosa que, según ha apuntado “lleva haciendo desde los estudios de los primeros astrónomos”.

La Nebulosa del Cangrejo ya no sirve para calibrar instrumentos

La emisión de rayos X parpadea

FUENTE | europapress.es

Los datos combinados de varios satélites de la NASA han asombrado a los astrónomos al revelar cambios inesperados en la emisión de rayos X de la Nebulosa del Cangrejo, que era considerada la más constante fuente de alta energía en el Universo.

“Durante 40 años, la mayoría de los astrónomos consideraron el cangrejo como una vela estándar”, dijo Colleen Wilson-Hodge, un astrofísico del Marshall Space Flight Center de la NASA, quien presentó los resultados en la reunión de la American Astronomical Society en Seattle. “Ahora, por primera vez, estamos viendo claramente en qué medida nuestra vela parpadea.”

La Nebulosa del Cangrejo es el resto de una estrella que explotó y cuya luz llegó a la Tierra en 1054. Es uno de los objetos más estudiados en el cielo. En el corazón de una nube de gas en expansión se encuentra lo que queda del núcleo de la estrella original, una estrella de neutrones superdensa que gira 30 veces por segundo. Todas sus emisiones de alta energía se cree que son el resultado de procesos físicos que se propician en torno a su giro.

Durante décadas, los astrónomos han considerado las emisiones de rayos X del Cangrejo como el patrón de estabilidad que se ha utilizado para calibrar los instrumentos espaciales. También se acostumbra a describir las emisiones de otras fuentes de alta energía en “millicrabs,” una unidad derivada de la emisión salida de esta nebulosa.

“La Nebulosa del Cangrejo es una piedra angular de la astrofísica de alta energía,” dijo el miembro del equipo Mike Cherry, de la Louisiana State University, “y este estudio nos muestra que nuestro fundamento está ligeramente sesgado”. El oscurecimiento del Cangrejo se advirtió por primera vez en las observaciones mediante el telescopio espacial Fermi de rayos gamma.

Posteriormente, el equipo analizó las observaciones del objeto entre agosto de 2008 julio de 2010 y encontró un declive inesperado pero constante de varios puntos porcentuales en cuatro diferentes altas energias de rayos X, de 12.000 a 500.000 electronvoltios (eV). En comparación, la luz visible tiene energías entre 2 y 3 eV.

Los científicos considearon necesario probar que el desvanecimiento fue real y no un problema fundamental asociado a la membrana basal. “Si sólo un instrumento del satélite hubiera informado de esto, nadie lo habría creído”, dijo Wilson-Hodge.

Así que el equipo reunió los datos de toda la flota de observatorios sensibles de rayos X en órbita: el Rossi X-ray Timing Explorer (RXTE) de la NASA, los satélites Swift y el Fondo Europeo de la Agencia Espacial de Rayos Gamma de Astrofísica de Laboratorio (INTEGRAL). Los resultados confirman una disminución de la intensidad real de alrededor del 7 por ciento a energías entre 15.000 a 50.000 eV más de dos años. También muestran que el Cangrejo ha oscilado en su brillo hasta un 3,5 por ciento al año desde 1999.

Los científicos dicen que los astrónomos tendrán que encontrar nuevas maneras de calibrar los instrumentos de vuelo y para indagar en los posibles efectos de las erróneas conclusiones obtenidas hasta ahora del Cangrejo. Un estudio al respecto se publicará en febrero The Astrophysical Journal Letters.

Otro instrumento de Fermi, el Telescopio de Gran Área, ha detectado brotes de rayos gamma sin precedentes en la misma nebulosa, que muestra que también es sorprendentemente variable a energías mucho más altas. Un estudio de estos acontecimientos fue publicado el jueves, 6 de enero en Science Express.

El poder de la nebulosa proviene de la estrella de neutrones central, que es también un pulsar que emite regularmente lapsos de rayos-X. Esta muestra de emisión pulsada no muestra cambios asociados con la disminución, por lo que no puede ser la fuente. En cambio, los investigadores sospechan que los cambios a largo plazo probablemente ocurren en el centro de años luz la nebulosa, pero serña necesarias observaciones con telescopios en el futuro para saberlo con seguridad.

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